El Departament de Política Territorial y las entidades locales esperan cerrar en cerca de un año el documento definitivo de planificación urbanística hasta 2026.
Como el Gran Londres, el área de Barcelona es cada vez más una realidad supramunicipal con necesidades que exceden los límites geográficos de los municipios que la componen. Muchos de los 4,7 millones de habitantes de la zona viajan a diario de una ciudad a otra para trabajar o estudiar y la movilidad en la ciudad de residencia es alta.
Con la voluntad de abordar de forma conjunta la planificación urbanística y de infraestructuras, el Govern y entidades municipalistas han acordado el anteproyecto del Plan Territorial Metropolitano de Barcelona, el primero de estas características que afecta a 164 municipios.
Los objetivos son preparar el territorio, con el horizonte en el año 2026, para hacer frente al incremento de la población, que se espera en torno al medio millón de habitantes. El documento busca incidir en el desarrollo urbanístico, preservar el patrimonio natural y racionalizar las infraestructuras viarias nuevas y las ya existentes de un espacio de 3.236 kilómetros cuadrados.
El Departament de Política Territorial i Obres Públiques, que dirige la elaboración del plan, espera tener pactado el documento definitivo en cerca de un año. El plan territorial metropolitano de Barcelona marcará las directrices que, posteriormente, se concretarán en trece planes directores urbanísticos. Entre estos se encuentra el plan del área metropolitana de Barcelona, que ?servirá como revisión del plan general metropolitano?, aprobado por primera vez en 1976 y que afecta a 27 municipios.
Infraestructuras
Frente la parálisis ante grandes proyectos, el documento presentado ayer recoge la previsión de infraestructuras como el túnel ferroviario de Horta, el Quart Cinturó ?llamado ahora Ronda del Vallès?, la nueva línea de Cercanías Castelldefels-Cornellà-Barcelona, la línea orbital ferroviaria y el eje transversal ferroviario, entre otros. Pero los trazados no están definidos y cada obra tendrá una tramitación específica.
Otro de los ejes del proyecto es la planificación de espacios protegidos, que pasarán de las 103.000 hectáreas actuales a 242.000 hectáreas. El suelo de protección supramunicipal ?configurará un sistema de espacios abiertos que, al mismo tiempo que impide la expansión incontrolada de las áreas urbanizables y ayuda a preservar los valores paisajísticos existentes, permite la conectividad biológica y facilita el mantenimiento de la biodiversidad?, indicó el Departament.
Los espacios de protección especial ocuparán una superficie de 200.000 hectáreas; los espacios de protección especial de la viña, 24.000 hectáreas, y los espacios de protección preventiva del mosaico agroforestal ?la tercera categoría de suelo protegido prevista en el anteproyecto?, 18.400 hectáreas.
El anteproyecto, que el conseller de Política Territorial, Joaquim Nadal, calificó de ?acuerdo histórico?, afectará a las comarcas del Alt Penedès, el Baix Penedès, el Baix Llobregat, el Barcelonès, el Garraf, el Maresme, el Vallès Occidental y el Vallès Oriental. Ramon García-Bragado, cuarto teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, afirmó durante la presentación que ?gestionar la supramunicipalidad era una asignatura pendiente?, mientras que Josep Mayoral, alcalde de Granollers, se felicitó por la redacción del texto, ?con muchas manos y muchas visiones?.