Las inmobiliarias cotizadas excluida Metrovacesa, en pleno proceso de segregación- se han gastado 308 millones de euros en defender sus cotizaciones del debacle general. La palma se la lleva Colonial, que concentra más de la mitad de la inversión global en la compra de acciones propias. Los reyes del ladrillo en España han al menos duplicado el número de títulos en autocartera 2007.
No corren buenos tiempos para el sector inmobiliario. En lo que va de año, la pérdida media de las siete grandes inmobiliarias cotizadas ?Metrovacesa, Colonial, Parquesol, Fadesa-Martinsa, Reyal Urbis, Realia y Renta Corporación- en bolsa alcanza el 23%. Una cifra que se dispara si se toman como referencia los máximos del año previos al desplome de Astroc y de todo el sector inmobiliario a finales de abril.
En este contexto de máxima debilidad en bolsa ?Fadesa acumula doce caídas consecutivas y ya cotiza casi un 40% por debajo de lo que pagó Fernando Martín por el grupo-, las inmobiliarias se han lanzado a la compra de acciones propias en bolsa. Este mecanismo les ha permitido sujetar en parte la caída de sus títulos en los momentos de máxima presión vendedora.
El objetivo es doble. Por un lado, tapar los agujeros bursátiles que suponen la pérdida de interés por parte de los grandes inversores institucionales por el sector. Y, por otro, sostener la caída de las cotizaciones para que las pérdidas en bolsa no encarezcan en exceso los diferenciales que tienen que pagar a los bancos por los préstamos que les han permitido adquirir nuevas compañías y que, mayoritariamente, estás avalados por las propias acciones de las compañías adquiridas. Es el caso de Fadesa, Colonial, Parquesol y Urbis.
De los algo más de 300 millones invertidos en autocartera en lo que va de año ?calculados con la referencia del cambio medio en bolsa de los valores en 2007-, Colonial acumula el grueso con algo más de 160 millones que elevan su autocartera desde cero a 31 de diciembre de 2006 hasta el 2,67% actual. Eso sin contar con el apoyo que ha dado a la cotización el presidente del grupo, Luis Portillo, que no ha dejado de comprar títulos del grupo desde el verano. Ha elevado su participación hasta el 40,67% frente al 37,5% que controlaba a principios de julio.
Quien más cargada tiene su autocartera es Parquesol. La compañía, pendiente de una fusión que se hace de rogar con San José, cuenta con un 3,989% de acciones propias adquiridas por unos 36 millones de euros. Durante el año, el valor pierde más de un 10%.
También Fadesa ?con la fusión con Martinsa pendiente y con una pérdida del 35% en bolsa en lo que va de año- ha incrementado su autocartera desde cero hasta el 1%. Y aún más lo ha hecho Realia, que tras una salida a bolsa muy difícil que no le permite todavía cotizar por encima del precio de colocación, ha adquirido en el mercado 5,71 millones de títulos, un 2,05%.
Más pequeñas son las autocarteras de Reyal Urbis y de Renta Corporación. En el primer caso, apenas alcanza el 0,28% -generada toda este año-, en parte porque el escaso free float del valor, de apenas un 4%, impide muchas compras de acciones propias para no estrangular la negociación en bolsa del grupo. Por su parte, Renta Corporación, que está sufriendo un duro castigo a pesar de aplicar un modelo negocio industrial que nada tiene que ver con la promoción de viviendas, ha duplicado su autocartera desde el 0,4% hasta el 0,8%.
Fuente: Bolsacinco
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