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Los perjuicios causados a las dos empresas españolas por la ruptura unilateral por parte del grupo argelino de su proyecto gasístico son multimillonarios. Al daño material y contractual, hay que sumar el lucro cesante.
El conflicto que mantienen Repsol y Gas Natural contra Sonatrach por la ruptura del acuerdo para desarrollar un proyecto gasístico en Gassi Touil, en Argelia, tiene cifras multimillonarias en juego. Las empresas españolas no están dispuestas a aceptar, sin más, lo que consideran una ruptura unilateral por parte de Sonatrach, y quieren hacer valer sus derechos en toda su extensión.
Según fuentes del sector energético, Repsol y Gas Natural piden a la empresa estatal argelina Sonatrach indemnizaciones de al menos 400 millones de dólares (alrededor de 300 millones de euros) por romper ese acuerdo.
El conflicto está ahora en manos de una corte de arbitraje en Ginebra. Según la prensa argelina, Sonatrach había pedido ante la Comisión de Naciones Unidas para el Derecho Comercial (Uncital) indemnizaciones multimillonarias como consecuencia de la ruptura de ese acuerdo, que la propia compañía argelina atribuía a los retrasos producidos por culpa de Repsol y Gas Natural.
?Una boutade?
Apenas unos días más tarde, Antonio Brufau, presidente de Repsol, al referirse a las informaciones que apuntaban a que Sonatrach pedía altas indemnizaciones, lo consideró una ?boutade?. En una reunión con periodistas dijo: ?En todo caso, seríamos nosotros los que deberíamos ser indemnizados?.
Brufau es consecuente con sus palabras. La cifra de al menos 400 millones de dólares en indemnizaciones que están pidiendo en conjunto Repsol y su participada Gas Natural, de la que tiene un 30%, es la exigencia mínima.
En ella se han tenido en cuenta, de momento, sólo dos partidas. Por un lado, las penalizaciones que contractualmente tenían acordadas las partes en caso de un parón en el proyecto (seis millones de dólares por cada mes transcurrido de bloqueo, durante un tope de cuatro meses).
Por otra parte, los costes reales que ha supuesto hasta ahora para Repsol y Gas Natural el desarrollo de Gassi Touil. Para las dos empresas españolas, Gassi Touil ha conllevado hasta la fecha inversiones logísticas y materiales (turbinas, canalizaciones, tuberías, pedidos en firme con proveedores, etcétera), que se calculan en unos doscientos millones de dólares para Repsol y otros doscientos millones en el caso de Gas Natural.
A las penalizaciones contractuales y los costes materiales (algo totalmente objetivo, porque son comprobables) habría que sumar otras partidas más difíciles de cuantificar, por ser más subjetivas, como es la expectativa económica del beneficio, que al no poderse ver materializado se convertirá en un lucro cesante. Este lucro cesante también tendría derecho a recibir compensación, y es otro de los puntos que se están discutiendo en el arbitraje.
El proyecto Gassi Touil era el de mayor envergadura de Repsol y Gas Natural en Argelia, y su ruptura tiene implicaciones geopolíticas de primer orden. El proyecto, de exploración, producción y comercialización de gas al Este de Argelia, se empezó a gestar hace cinco años. Con un presupuesto de 7.000 millones de dólares, luego se concretó con la presencia de Gas Natural y Repsol con el 65% del proyecto, y el monopolio estatal argelino Sonatrach el resto.
Colosos públicos
El mercado gasístico, con unos precios al alza, ha hecho que los grandes colosos estatales como Sonatrach y el ruso Gazprom sean cada vez más poderosos, disminuyendo su dependencia de otras empresas extranjeras. ?Tengo el dinero, las reservas, el mercado y la tecnología. ¿Qué es lo que puedes aportar tú?? decía hace tiempo el ministro de energía de Argelia, Chakib Khelil, para resumir la postura del país hacia las multinacionales.
Más del 30% del gas que llega a España procede del país norteafricano, algo que sitúa a Argelia en una posición de fuerza en cualquier conflicto con España. Frentes no faltan. Sonatrach quiere entrar comercialmente en España, algo que causa recelos. La empresa, además, negocia con Gas Natural el precio de los suministros tradicionales. Por ese motivo hay otro arbitraje abierto en París.
Iberdrola reduce la deuda por la compra de Scottish en 4.000 millones de euros
Iberdrola, el mayor grupo energético español por capitalización bursátil, con un valor de más de 58.000 millones de euros al cierre de ayer, ha reconfigurado y reducido en 4.000 millones de euros el crédito firmado en 2006 para comprar Scottish Power. El préstamo, que inicialmente era de 11.000 millones, se ha quedado en 7.000 millones. Anteriormente, el préstamo era en multidivisa. Es decir, parte estaba en euros y parte en otras monedas, como la libra.
Ahora, el crédito está solamente en euros. Según comunicó ayer la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el nuevo crédito vencerá el 25 de noviembre de 2008, aunque la compañía tiene la posibilidad de extender su vencimiento, hasta el 25 de noviembre de 2009. Desde Iberdrola explican que la rebaja del crédito ha sido posible gracias a que ahora tiene una mejor posición de liquidez y necesita menos dinero en efectivo.
Los financiadores del préstamo siguen siendo casi una treintena de entidades que han concedido el crédito de forma sindicada. Entre ellas están ABN Amro, Barclays y Royal Bank of Scotland. Este crédito, junto a la salida a bolsa de su filial de renovables y la apertura de una nueva línea de crédito de 3.000 millones que Iberdrola logró hace unos días, permitirá a la compañía abordar sus ambiciosos planes de crecimiento futuro.
El Plan Estratégico del grupo, presidido por Ignacio Sánchez Galán, prevé una inversión de 24.200 millones de euros en los próximos tres años, de los que 17.800 millones de euros, el 73,5% del total, serán para desarrollar su crecimiento orgánico. Iberdrola también contempla desinversiones en activos no estratégicos. La compañía tiene en cartera activos de 6.000 millones.
Fuente: expansion
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